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Busca sin cobertura
Un pueblo, una calle, un collado — o una farmacia, una fuente o un refugio, ordenados por lo cerca que están. Sale de tu mapa descargado, así que funciona donde no hay señal. Y traga coordenadas pegadas en cualquiera de los tres formatos, que es como te llegan por WhatsApp o por radio.
La foto, lista para colgar
Disparas y te la devuelve con el pueblo, la altura, las coordenadas y la fecha escritos abajo. Una foto de un buggy en el monte la tiene cualquiera; la que lleva escrito dónde estabas, no.
Y la RECTA, para donde no hay camino
La línea directa entre waypoints, sin buscar pista. Para las zonas llanas con mil huellas: la referencia es la recta y la pista la eliges tú sobre el terreno. Se navega igual que las demás, con sus avisos de waypoint.
Toca el mapa y te dice qué hay
Más de cien iconos —fuentes, refugios, gasolineras, talleres, miradores, vados— y al tocar cualquiera te cuenta lo que sepa: teléfono, horario, altitud, si el agua es potable. Todo del fichero, sin cobertura. Y te desvías a repostar sin perder la ruta.
Radar anti-polvo
Te avisa cuando las condiciones van a levantar polvo, para que dejes distancia con el de delante. Y lo importante no es que tú no veas — es que el de detrás no te ve a ti.
Vados, antes de llegar
Te canta el vado con los metros que faltan, porque parado dentro del agua ya no hay nada que decidir. Solo los que tienes delante, y si ha llovido te lo dice: el mismo vado con la rambla cargada no es el mismo vado. Sin cobertura.
Ahora puedes mandarle callar
Por voz o con un botón, y en tres niveles: que hable de todo, solo lo importante, o que se calle. Los avisos de seguridad — impacto, S.O.S. y alarma — suenan igual, lo mandes callar como lo mandes.
Pregúntale al coche en voz alta
«¿A cuánto está el agua?», «¿cuántos caballos?», «cuánta gasolina» — y te contesta hablando. La telemetría deja de necesitar que sueltes el volante, que es justo lo que no puedes hacer en el monte.
Un mando Bluetooth cualquiera
Lo emparejas, pulsas el botón y la app aprende el tuyo. No hay lista de compatibles ni nada que programar. Con guantes, un botón físico se acierta siempre y una pantalla dando botes no.
Nada de lo que haces se destruye
Tracks, fotos y resúmenes van a una papelera y se recuperan. Un track son horas tuyas; una ruta de 40 waypoints con sus notas, dos tardes.
Entrenador de inercia
Te puntúa de 0 a 100 cómo conduces: los frenazos y acelerones restan, ir suave recupera. La nota sale al acabar la ruta. Prepárate, porque no te va a mentir.